Ir de tapas y vinos en Ávila es una actividad de ocio de lo más común. Estos aperitivos son un reclamo por sí solos y nada mejor que combinarlos con un buen vino. A la hora de ofrecer los bocados más sabrosos hay que saber lo que se está haciendo. Descubre en esta entrada cómo es la tapa perfecta.

Lo primero que debes tener en cuenta es la cantidad de ingredientes que tiene. Si has pensado que cuanta más mejor, estás muy equivocado. Una buena tapa debe contar con la cantidad justa, es decir, la que no sustituya a un plato propiamente dicho.

Además, los ingredientes deben ser frescos y no reutilizarse de una a otra. Esto es un verdadero pecado que ningún experto en tapas y vinos en Ávila está dispuesto a cometer. Hay que montar el aperitivo en el momento en el que sea solicitado, así comerás solo los ingredientes más frescos. Junto a esto, los alimentos deben estar bien presentados. Da igual lo que sea, la comida entra por los ojos.

Por descontado, una mala tapa es aquella que no se come con facilidad. Es posible que te haya pasado más de una vez. Y es que hay quien no comprende que la abundancia no tiene por qué ser una virtud. Para degustar una buena tapa es necesario abarcarla con la boca, que los ingredientes no rebosen, y qué decir de las salsas.

Por último, hay que usar siempre una materia prima de calidad. Ni más ni menos. Al fin y al cabo, se trata de ofrecer al cliente una muestra de lo que el restaurante es capaz.

Como has podido ver, una tapa perfecta es posible, y sin mucho esfuerzo. En El Rincón D´María te invitamos a contactarnos y a que vengas a probar nuestras suculentas tapas.