Ir de tapas y vinos en Ávila es una actividad muy habitual. No pocos grupos de amigos se lanzan cada semana a la caza de los mejores alimentos, raciones y bebidas. Cada vez son más los establecimientos que cuentan con estos aperitivos, cuyo consumo es prácticamente una pequeña cultura. Descubre en esta entrada la historia de la tapa.

Para encontrar el origen de la tapa tendrás que remontarte a la Edad Media, concretamente al reinado de Alfonso X el Sabio. Este monarca haciendo honor a su apelativo ordenó que en las posadas castellanas no faltara alimento para acompañar al vino. ¿La razón? Evitar de manera sencilla que esta bebida subiera rápidamente a la cabeza.

De esta manera, las tapas y vinos en Ávila descenderían de esta imposición real, la cual tuvo mucho sentido. Este aperitivo se servía de manera peculiar: el alimento se colocaba encima de la boca de la jarra. Así, se tapaba el recipiente y evitaba que los insectos se colaran en el interior, una idea de lo más ingeniosa y que terminó por dar nombre a ese popular aperitivo.

Sin embargo, como casi todo en el estudio de la historia, los orígenes de la tapa pueden remontarse hasta un momento más moderno. Alfonso XIII en un momento de su reinado decidió visitar Cádiz. Hambriento y sediento buscó parar en uno de los locales de la ciudad para tomar un jerez. No obstante, sucedió que cuando el camarero se acercaba con la bebida, una ventolera amenazaba con llenar de polvo la jarra. Fue la rapidez del camarero la que evitó el desastre tapando el recipiente con una loncha de jamón.

Como has podido ver, la tapa cuenta con una gran historia. Desde El Rincón D´María te invitamos a contactarnos y a que vengas a probar nuestras deliciosas tapas.